El proyecto
Un mundo unido por la solidaridad
En un mundo a menudo abrumado por la indiferencia y el individualismo, soñamos con encender una chispa de esperanza, despertando en cada rincón de la comunidad global la belleza innata de la solidaridad. Queremos generar una reacción en cadena poderosa y profunda, que no tenga fin.
Nuestro objetivo es crear una red de «Mensajeros Solidarios» que combinen los viajes con la beneficencia, de una forma totalmente nueva. El viaje se convierte no solo en un medio para llegar a un destino, sino también en un puente simbólico hacia el corazón de las personas, para llevar ayuda y solidaridad allí donde más se necesita.
«Corrieri Solidali» no es solo el nombre del proyecto, sino una invitación a participar, a marcar la diferencia. Y mientras las rutas se entrecruzan y los mensajeros viajan, nuestro deseo es que cada paso sea testimonio de la generosidad humana. A través del poder de la comunicación, queremos compartir estas historias de solidaridad, confiando en que cada relato inspire a otros a crear un mundo más unido y solidario.
Caridad innovadora
TakeMeBack combina los viajes con la solidaridad a través de una red mundial de mensajeros solidarios.
Cada misión se documenta mediante un vídeo, de modo que los donantes puedan ver todas las fases de la misión, desde la compra del material in situ hasta la entrega a los niños, lo que hace que esta iniciativa benéfica sea innovadora, transparente y participativa.
Con este espíritu, soñamos con despertar en cada rincón del mundo la belleza innata de la solidaridad. A través de las misiones, tejemos una red de historias y relaciones, convirtiendo cada viaje en un puente que une corazones y mentes.
CÓMO SURGEN LOS MENSAJEROS SOLIDARIOS
En noviembre de 2015, Andrea y Erika emprendieron un viaje a Sri Lanka. Durante este viaje conocieron a una familia realmente especial: un padre que reparaba bicicletas, una madre y sus cuatro hijos. Estos los acogieron en su casa —una vivienda de unos 20 metros cuadrados situada junto a la selva— tratándolos como invitados especiales y compartiendo con ellos la intimidad familiar…
Más de 3000 niños
pueden seguir estudiando
gracias a los «Corrieri Solidali»

